Ver en Youtube (full screen)
Este video es una de las mayores obras de arte que produjimos conjunto a @leir256records Se trata de una representación fiel de cómo eran las noches de los 80s en Argentina. La producción de éste material involucró el diseño de escenarios complejos, partiendo desde bocetos y mano alzada, continuando por un proceso de ensamble para aplicarle color. Más luego la generación por IA de dichos escenarios culminando con la generación de video la cual para cada clip tomó al menos entre 20 y 40 iteraciones hasta encontrar el material buscado. Se aplicaron efectos de sonido especiales para momentos críticos como las pisadas de los zapatos, ruido ambiente de ciudad y el rugir de los autos. Para poder ensamblar ciertas escenas se recurrió al uso e implementación de determinadas técnicas de desenfoque e iluminación haciendo que el espectador no note las transiciones. El proceso fue arduamente laborioso y complejo pero se puede apreciar el producto final como una verdadera obra de arte. Y pasa que se entienda, ningún actor de esos existe en la vida real.
El video fue concebido como un corto cinematográfico, donde se conservaron los mismos actores a lo largo de todas las escenas para darle continuidad emocional y estética. Esto implicó un trabajo técnico complejo: cada escenario fue planificado por separado y luego se integraron los personajes mediante diferentes técnicas de generación y composición asistida por IA. La suplantación de voces, los ajustes faciales y la iteración exhaustiva de cada clip fueron fundamentales para lograr una narrativa fluida y creíble.
La historia y sus escenas
1. La previa: vestirse con estilo
El corto abre con un grupo de jóvenes preparándose para salir. Ropa elegante, camisas brillosas, vestidos entallados y peinados con volumen característicos de la época. Se hace referencia a los vinilos sonando en la habitación, mientras uno comenta que “hoy toca bailar hasta que salga el sol”.
2. Camino al boliche
Los protagonistas avanzan por calles iluminadas con faroles anaranjados, representando la estética clásica de Buenos Aires nocturna. Se muestran autos de la época, murmullos urbanos y la complicidad de los grupos de amigos rumbo a su punto de encuentro.
3. Dentro del boliche
La pista cobra vida: luces cálidas, música disco, gente vestida con elegancia juvenil.
Los jóvenes piden tragos en la barra, entre ellos el clásico “chacho”, una bebida que el padre de @leir256records mencionaba como parte del ritual de salida.
El ambiente recrea la vibra auténtica de salas como Palladium, Mau Mau, Prix o cualquier boliche ochentoso cargado de energía y glamour.
4. El momento del lento
Las cámaras —simulando filmación ochentosa— captan el instante donde el DJ baja las luces y empieza el tan esperado lento. Parejas acercándose, miradas tímidas, manos entrelazándose.
Una atmósfera romántica que define a toda una generación.
5. Amistad, respeto y ritual nocturno
Se ven pequeñas escenas de camaradería: amigos riendo, ayudándose con el saco, cediendo el paso, levantando el vaso para brindar.
El corto retrata no solo la fiesta, sino el espíritu de respeto, gentileza y buena onda que caracterizaba a la época.
El call to action
El cierre del corto muestra a una chica con un elegante vestido rojo, parada en una recreación de la Avenida Corrientes: teatros, luces amarillas, un kiosco de diarios clásico a un costado.
Ella mira a cámara y dice:
“Si te gustó, dame un me gusta y comentame qué extrañás de los ’80.”
El CTA, como en trabajos anteriores, generó un altísimo nivel de interacción con el público.
Detalles técnicos del proyecto
- Planificación de escenarios:
Se diseñaron múltiples ambientes —habitaciones, calles, boliches, bares— utilizando guías visuales de fotografías reales de los ’80.
La iluminación, texturas y mobiliario se generaron con modelos de IA especializados en reconstrucción histórica. - Integración de actores:
Los actores fueron generados y luego colocados en cada escena mediante técnicas de multi-layer compositing, asegurando coherencia de luz, escala y posición en todos los planos.
Se utilizó tracking neural para mantener consistencia entre clips. - Suplantación y refinamiento de voces:
Cada personaje recibió una voz diseñada con IA, ajustando tono, dinámica y color para imitar grabaciones analógicas de época. - Iteración y control de calidad:
Cada clip fue iterado decenas de veces para lograr expresiones naturales, movimientos creíbles y una estética uniforme.
Se trabajó con procesos de denoising selectivo para dar un aspecto cinematográfico retro sin perder nitidez en rostros. - Diseño sonoro y musical:
Se recrearon ambientes nocturnos, murmullos, ecos de boliche y ruidos de pista.
Se agregaron arreglos musicales inspirados en synthpop y disco, tratados con filtros de emulación analógica. - Color grading retro:
Se aplicaron tonos cálidos, texturas con grano fino y aberración ligera para replicar filmaciones en cinta magnética.
Resultado
El corto logra capturar la magia de las noches ochentosas argentinas: la elegancia, la emoción, los vínculos y la música que marcaron a una generación.
A través de la IA, @leir256records y leir256studios consiguieron no solo reconstruir un momento en el tiempo, sino devolverle vida y romanticismo a una época irrepetible.

